jueves, 3 de noviembre de 2011

Recapitulando

Recibir hace unos días el correo de Fernando Belda de la revista "planeta runnig" pidiendo que contemos nuestra experiencia de unir deporte y solidaridad a través de la fundación deportistas solidarios, ha hecho que tome conciencia real de que estamos a punto de cumplir nuestro sueño, y eso merece pararme y dedicar un tiempo a reflexionar sobre el camino recorrido.
Un camino que comenzó a abrirse ante nosotros hace aproximadamente un año y medio, cuando decidí participar en un seminario de coching impartido por una de las más reconocidas coach del pais, Iberia González, buscando avanzar en el logro de mis objetivos personales.

Las circunstancias nos depararon a todo el grupo participante una situación, que a la postre, resultaría absolutamente condicionante de los acontecimientos que posteriormente hemos vivido. Una enfermedad de carácter auténticamente fatal hizo que Iberia se viera obligada a suspender la formación que nos estaba impartiendo a los tres meses de haber comenzado a recibirla, justo en el momento en que estabamos trabajando en el establecimiento de la meta social que el grupo tendría que haber conseguido, al finalizar el taller, de haber este seguido su curso natural.
Ante esta situación, parte de las personas que compartimos durante esos tres meses, desde mi punto de vista, mucho más que formación, sentimos que el compromiso que habíamos adquirido como grupo, debía seguir adelante, y decidimos constituirnos como asociación, formalizando legalmente en el mes de Junio de 2010 la plataforma de voluntariado "mentesolidaria.org".
Nuestro fin: "generar conciencia". Contribuir a que cada miembro de la sociedad seamos absolutamente conscientes de cada momento que vivimos. Darnos cuenta de que dependiendo de la perspectiva con la que miremos el mundo vamos a condicionar las acciones que realicemos, y estas a su vez son las que van a generar unos resultados que nos abran o nos cierren posibilidades, y por tanto nos hagan estar más o menos satisfechos y felices con la vida que hemos elegido tener.
Con este principio, como hilo conductor, decidiemos impulsar acciones que apoyaran dos proyectos sociales anualmente, y que implicaran al mayor número posible de personas, y ámbitos; sociales, culturales, económicos, institucionales, empresariales...
Simultáneamente a ello, Iberia intentaba aferrarse a la vida con la fuerza y el entusiasmo que tantas veces ella había derrochado sin preocupación alguna, ya que era tal el manantial de energía que la brotaba por todos los poros de su ser cuando estabas cerca suyo, que dejaba que todo el mundo que pasaba por su vera se nutriera de ella, simplemente compartiendo unos instantes de conversación. Finalmente el 14 de Octubre, con sus 42 años, Iberia continuó su camino de luz, dejándonos a muchos, una claridad total en el horizonte que nos iluminará siempre.
Por otro lado, ocurrió que mi relación con Iberia fue muy intensa desde que nuestros caminos se encontraron, y el compromiso que yo adquirí con ella antes de declararse su enfermedad, de facilitarla un plan de entrenamiento para cumplir su meta personal de empezar a correr y ser capaz de terminar una carrera, propició que, lo que hacía apenas año y medio, había sido una retirada definitiva del mundo de los maratones populares tras atravesar la meta de mi séptimo maratón, este completado al llegar a Central Park, en el año 2008 , se convirtiera a posteriori, en una nueva meta con un fin que iba a ir mucho más allá de mi propia satisfacción personal. Serviría para reconocer y hacer realidad su objetivo. Lo había decidido, Iberia correría conmigo un maratón; y no iba a ser cualquier maratón, sería el maratón total; porque definitivamente ese fue el sentimiento que tuve cuando lo finalicé; haber vivido y sentido la experiencia de participar en un maratón total.
Rafa, mi marido, que por circunstancias de la vida, conoció a Iberia cuando ambos eran unos preadolescentes, y a la que no había vuelto a ver hasta que yo comencé el seminario, se embarcó conmigo en ello, y nos pusimos manos a la obra.

En Diciembre, y tras retomar los entrenamientos específicos para la carrera, que ya había abandonado hacía tiempo, y que Rafa me planificaba con tanta profesionalidad, conseguí , en la media maratón de Vitoria, la marca mínima para mi edad que me acreditaba para poder acudir a la cita en la gran Manzana. En esos momentos, ya habíamos animado a Yayo y a Miguel a acompañarnos en la aventura maratoniana neoyorkina.
Mientras todo esto iba siguiendo su ritmo, nosotros nos afanábamos por generar conciencia social aspoyando el camino que había emprendido mentesolidaria. En esos momentos, La persona del grupo fundador de la plataforma que más mostraba inquietudes con la práctica de ejercicio físico era yo. Mi profesión de enfermera de atención primaria comprometida con la lucha de la obesidad a través de la promoción de hábitos de vida saludable, me hizo reflexionar también a cerca de esa enseñanza que Iberia me había transmitido,..."depende con qué pespectiva mires.....pondrás en marcha acciones que generarán resultados que abran o cierren posibilidades"... ¿por qué no unir deporte y solidaridad?. Los valores que engloba el deporte como el trabajo, el esfuerzo, la superación, la perseverancia,...tenían muchos puntos de unión con la solidaridad, y además, intuía que la solidaridad podía ser una motivación muy potente para hacer que otros "se movieran", se plantearan hacer ejercicio, y sospechaba también que los resultados generados podrían abrir muchas posibilidades a mucha gente. Rafa, médico de familia y experto conocedor del tan-den ejercicio físico-salud apoyaba totalmente este planteamiento.

Pensé que si nos plantamos un reto deportivo a la vez que recaudábamos fondos que apoyaran un proyecto social podríamos obtener otros muchos resultados simultáneamente:
  • contribuiríamos a ayudar a personas, que por diferentes circunstancias se estuvieran enfrentando a situaciones vitales, tan difíciles, que precisaran de la ayuda de otros para mejorar sus vidas.

  • Estaríamos contribuyendo a promover hábitos de vida saludable entre nuestra población que acualmente precisa también de ayuda para no morir por las enfermedades generadas por el sedentarismo.

  • Estaríamos contribuyendo a consolidar valores genuinos en nuestra sociedad, que actualmente está sufriendo una crisis de los mismos (trabajo, esfuerzo, persevernacia....)

  • Estaríamos proporcionandonos a nosotros mismos la oportunidad de crecer como personas, de encontrar en nosotros habilidades que ni tan siquiera conocíamos que teníamos, o no habíamos desarrollado, al situarnos permanentemente en una situación de disconfort (incertidumbre de no saber si llegarás al objetivo, pedir, pedir y pedir sin saber si te van a dar o no, aceptar cuando no te dan, saber enfrentarte a tus propias espectativas...)
    De alguna manera, Rafa y yo pensabamos que estaríamos aportando nuestro granito de arena para contribuir a construir un mundo mejor para todos.

Decidimos entonces participar en algunas pruebas como la del maratón de montaña de los 10.000 del soplao dando a conocer la plataforma mentesolidaria.org, y recaudando fondos, si los organizadores colaboraban en ello. Descubrimos también las redes sociales para dar a conocer todo esto, y es así como Jose Luis Muñano da con nosotros. Nos habíamos hecho amigos en facebook de "corredor solidario" en algún momento que ya no recuerdo, e imagino que por que tenía que ser así. El me manda un correo privado y posteriormente se pone en contacta telefónico conmigo para explicarme el proyecto de su fundación, que acababa de echar a andar hacía muy poquito tiempo.

Quiero agradecer especialmente su gesto proactivo de llamarme, porque considero que su comunicación fue absolutamente determinante para que nos plantáramos poderle dar también una trascendencia mucho mayor a nuestra carrera de Nueva York. Podíamos y queríamos abrir más posibilidades, y seguíamos poniendo en práctica las enseñanzas de Iberia. Jose Muñano nos ofrecía una plataforma fácil y segura que nos facilitaría recaudar fondos, un lugar donde poner toda la información que fueramos generando, apoyo y asesoramiento si lo necesitabamos, y un lugar donde nuestros los proyectos de mentesolidaria.org podrían ser apoyados por otros deportistas. ¿qué más queríamos?. !manos a la obra! se lo planteé a nuestros compañeros de viaje, y accedieron a hacer un equipo que recaudara fondos para el proyecto de Haití. El otro proyecto de mentesolidaria, becas de comedor y apoyo a los niños del colegio La Anunciación de Santander, estaba siendo financiado en ese momento a través de otras acciones que estábamos promoviendo, y por ello decidimos centrarnos en el de Haití. Igualmente lo inscribimos en la plataforma de deportistas solidario, para poder dar la oportunidad de apoyarlo a otros deportistas solidarios.
Echando la vista a atrás puedo decir que realmente el trabajo ha sido duro y muy comprometido, tanto en el campo del entrenamiento para la carrera (yo lo he percibido esta vez como la parte más fácil), como en las estrategias de difusión del proyecto entre nuestros amigos, conocidos, a través de redes sociales, medios de comunicación....., y hemos buscado alianzas que reforzaran el logro de todos nuestros objetivos. En esta linea, y con nuestro afán de hacer participe de esta iniciativa a cuanta más gente mejor, conseguimos que un afamado cocinero sorteara un curso de "cocina cardio-saludable" como reconocimiento a la labor de fomento de los valores solidarios de los donantes.
Es cierto que hemos encontrado muchos apoyos y hemos encontrado a muchas, muchas personas que han reconocido nuestro entusiasmos y han reforzado la idea que teníamos que unir deporte y solidaridad es un binomio que tiene una gran potencia para conseguir entre todos, y con acciones cotidianas, contribuir a mejorar en alguna medida nuestro mundo.
También es cierto que hemos pretendido dejar una puerta abierta a nuevas acciones deportivo-solidarias por parte de otras personas, de ahí nuestra genérica denominación DC3 (Deportistas Con Causa de Cantabria). Nuestro deseo es que hayamos contribuido a que en el futuro se constituyan más equipos DC3 que apoyen con sus retos estas u otras causas solidarias.
Quizás ante esta experiencia otros se puedan plantear más fácil las preguntas que fueron determinantes para nosotros ¿por qué no?, ¿por qué no nosotros? ¿por qué no ahora?
Que volvamos a plantearnos otro reto de este tipo, solo puedo aseverar que hago nuestro el dicho "nunca digas nunca jamás".
Acabando de escribir estas lineas, me llega la triste noticia, que otra joven estrella de 35 años, Almudena Ruiz Pellón, se ha empeñado en continuar su camino de luz lejos de nosotros, habiendo dejando a su paso, al igual que hizo Iberia, un rastro absolutamente deslumbrante y clarificador para todos los que tuvimos la gran suerte de conocerla y compartir su humanidad genuina, y sus inquietudes solidarias y deportivas, con sus exitosas carreras de la mujer, que organizaba como presidenta de la asociación española contra el cáncer de mama.
Hoy nuestra tristeza solo puede aliviarse levemente con el recuerdo de su eterna sonrisa.
Nosotros continuamos nuestro camino hoy más iluminado que nunca hacia Central Park para finalizar nuestro #retoDC3. También ella atravesará la meta con nosotros.

NUESTRO MÁS SINCERO RECONOCIMIENTO A TODOS QUIENES NOS HABEIS ACOMPAÑADO EN ESTE CAMINO.






1 comentario:

Anónimo dijo...

Eres genial Lurdes!!!! Admiro vuestra generosidad, esfuerzo, ilusión.... Mucho ánimo y a disfrutar ese maratón total!! Aída