viernes, 25 de febrero de 2011

El disfrute de correr en Santander

Entre camas de hospitales, personal sanitario, bolsas de lavados de vejiga, , biberones de corderitos rechazados por su madre biológica y mi propia madre maravillosa que suple esos y otros muchos quehaceres en su faceta de valerosa mujer rural, a la vez que cuida y mima a un amado compañero de camino de casi medio siglo, he pasado yo esta última semana de mi vida.

Cuando a un ser tan querido como es un padre tienen que intervenirle quirúrgicamente de una patología tan dolorosa como habitual a partir de ciertas edades (el dichoso crecimiento sin mesura de la glándula que por suerte, para nosotras las chicas, solamente atesoran los varones), el resto de actividades que una realiza habitualmente pasan de un plumazo a ocupar lugares mucho menos destacados en el particular ranking de prioridades.
Con todo y y con eso, he salido algún ratito a estirar las piernas por la campa de la Magdalena como manera también de despejar además de mi cuerpo, mi mente.

Echando un vistazo a las novedades de mi facebook, he encontrado una entrada de una gran corredora popular de mi ciudad, Ana Bustamante, que me ha hecho rememorar, disfrutar y vivir con la perspectiva que da situarte en el papel de espectador, lo que supone una salida en grupo por la grandiosa naturaleza que atesora Santander a tan solo 10 ó 20 minutos corriendo desde nuestro gimnasio de cabecera "el club deportivo marisma". http://www.clubdeportivomarisma.com/.

Me ha resultado emocionante sentir el disfrute que este grupo de corredor@s transmiten a través de sus miradas, sus sonrisas, su manera relajada de correr y que parece potenciarse con el efecto revitalizante de nuestro privilegiado paisaje.
Son un grupo de gente tan diversa como estupenda que comparte una afición por correr tan intensa, que no encuentran obstáculos que sean lo suficientemente grandes como para evitar salir a correr al menos 4 veces por semana en horarios que otras personas valorarían directamente como un "imposible"; suelen hacerlo a las 7h a.m.
De la mano de Joaquín Beitia como su "coach de cabecera", reciben el apoyo incondicional del club deportivo marisma que refuerza sus logros y esfuerzos con la prioridad e importancia que le otorga un club de su categoría a la promoción de la actividad física y el bienestar personal a través de los beneficios del ejercicio. http://www.corriendoensantander.com/


Da gusto leer su blog http://www.corriendoensantander.blogspot.com/ donde cuentan sus experiencias, y suponen un ejemplo de vida sana para tanta gente que, como algunos de ellos en su momento, desean dar un cambio a sus hábitos vitales quizás menos saludables de lo que ellos desearían.

A punto han estado algunos de ellos de plantearse "cruzar el charco" y vivir la gran aventura del maratón de Nueva York del próximo mes de Noviembre. Las cosas, al final, no se pusieron de cara y parece que esta opción ha quedado postpuesta para mejor momento. Estoy segura que en otra ocasión coincidiermos compartiendo la emoción de la conquista de la Gran Manzana.

Mientras tanto, me alegra enormemente disfrutar de su precioso video.

martes, 15 de febrero de 2011

la importancia de una visera


Un día especial ayer en el que tenía tantas cosas que celebrar. Ni más ni menos que otros días pero sin embargo la fecha 15-Febrero me hacía tenerlas quizás mucho más presentes y me ayudaba a hacerme más consciente de la felicidad que me producía regodearme con su disfrute.
Como sentía ganas de cantar, o mas bien tararear bien alto, me marché al gimnasio a una clase de clclying. Allí no tenía problema, solamente necesitaba que la música elegida por el monitor fuera capaz de conectar con mi alegría. Efectivamente no fue difícil, así que disfruté y me esforcé de lo lindo.
Tras un rato de siesta que el cuerpo me pedía a gritos tras haber pasado 16h de guardia el día anterior, seguí recibiendo llamadas, contestando mensajes en las redes sociales y dejando otras muchas pendientes de devolver para última hora del día. Nuestro rato de asueto y conversación en movimiento lo tuvimos Rafa y yo durante la hora que a Diego lo dejamos en clase de guitarra.
Nos las prometíamos muy felices...momentos de recordar viejos tiempos, risitas al compás de las zancadas más o menos pausadas....
si, durante los 10 primeros minutos de calentamiento el guion se cumplió. Sim embargo unas primeras gotas refrescantes que nos acariciaban intermitentes el rostro, no presagiaban, ni mucho menos, el diluvio con agua racheada y viento que nos atormentó el resto del tiempo. Yo al fin y al cabo tenía una importante protección, que por otra parte nunca olvido ni tan siquiera cuando voy al gimnasio: Mi "bendita visera". Si no que se lo digan a Rafa si era o no bendita. Tuvimos que cambiar de dirección porque no era capaz de vislumbrar apenas lo que tenía delante de sus narices por la potencia de la lluvia sobre los ojos, sin hacer de menos tampoco el impacto de los potentes goterones sobre la testa desnuda. cuando volvíamos, rios de agua que discurrian por la calzada hacían que sintieramos el chapoteo y el frio intenso en nuestros pies como si nos hubiera vaciado un cubo de agua helada en ellos.
al llegar a nuestro destino el titular que me regaló Rafa para el post de hoy: "El corredor y la importancia de una visera"·